Durante mi estadía en Buenos Aires, que ya mencioné en el post anterior, me alojé en la casa de un familiar que amo muchísimo. Disfruté muchísimo estar ahí, pero algo que me hacía reír cada vez que volvía a la casa era el cartel en la entrada. El lugar era un edificio, o algo por el estilo. Es complicado de explicar - últimamente mi vocabulario está muy limitado, discúlpenme.
Quien sea que haya hecho ese cartel - perdón, carteles, porque eran tres (aunque a uno no le tomé foto, por desgracia) - sí que disfruta de repetir las cosas que ha dicho una y otra vez a través de palabras que utiliza múltiples veces y-- está bien, ahora me dejo de joder y les pongo fotos.
Eso es todo por hoy, todavía me quedan algunas cosas más de Argentina y otras de mi país querido.
Por cierto, sí, estoy escribiendo esto mientras mi papá está sentado en el cuarto de al lado lamentando que La Teta Asustada no haya ganado el Oscar.
Por cierto, sí, estoy escribiendo esto mientras mi papá está sentado en el cuarto de al lado lamentando que La Teta Asustada no haya ganado el Oscar.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada